Uruguay es un país de ritmos pausados, de mates en oposición al río y de anocheceres que parecen pintados a mano. Pero si hay algo que eleva la experiencia de "desconectar para reconectar", es el hosting. En los últimos años, las cabañas de madera se convirtieron en la opción preferida para quienes buscan cobijo, calidez y un contacto íntim